El nacimiento de una superviviente
Tomb Raider es el reinicio de la saga que nos presenta a una Lara Croft mucho más joven e inexperta. Lo que comienza como una expedición arqueológica termina convirtiéndose en una lucha desesperada por sobrevivir en una isla misteriosa.
El juego combina acción, exploración, plataformas, sigilo y resolución de acertijos, mientras Lara aprende poco a poco a utilizar las herramientas y armas que encuentra para mantenerse con vida.
Uno de sus mayores aciertos es precisamente su evolución. Lara no comienza siendo la aventurera experta de las entregas anteriores: el jugador acompaña su transformación desde una joven que apenas está descubriendo el mundo hasta una superviviente capaz de enfrentarse a situaciones cada vez más peligrosas.
La isla también tiene un papel fundamental. Además de seguir la historia principal, es posible explorar diferentes zonas, encontrar secretos y descubrir tumbas opcionales que ponen a prueba las habilidades de exploración y resolución de acertijos. ¿Por qué jugarlo?
Aunque fue lanzado en 2013, Tomb Raider sigue siendo una excelente puerta de entrada a la saga. Su combinación de narrativa cinematográfica, exploración y combate hace que resulte accesible incluso para quienes nunca han jugado un título de Lara Croft.
Además, funciona como el punto de partida de la trilogía Survivor, continuada posteriormente por Rise of the Tomb Raider y Shadow of the Tomb Raider. Si buscas una aventura para un jugador con una buena historia, escenarios variados y una protagonista que evoluciona durante el viaje, Tomb Raider es una recomendación muy segura.

